Más allá de la polémica por los «colectivos y los «choripanes», el Presidente hizo en privado un análisis en clave electoral.

Si Mauricio Macri se cuidó en la previa de la marcha de ayer en vincular al Gobierno nacional con la iniciativa, acaso temeroso de un fracaso movilizador, el resultado inesperado para el poder de la convocatoria lo entusiasmó y, en privado, lo llevó a sacar conclusiones en clave electoral.

Clarín pudo reconstruir los cuatro mensajes que el #1A dejó para el Presidente, según lo que fue conversando con funcionarios de su círculo íntimo. Conclusiones que trascienden la polémica de los «colectivos» y los «choripanes».

1. Fuerte respaldo al Presidente y al Gobierno

2. El mensaje «desestabilizador» de algunos sectores en las marchas de la CGT, CTA y docentes fortaleció los ejes institucionales: respeto democrático, justicia independiente, instituciones fuertes, lucha contra la corrupción, voto popular y que Macri finalice su mandato en paz y en tranquilidad.

3. El oficialismo aglutina también no sólo el núcleo duro de Cambiemos sino también al massismo, los margaritos (por los seguidores de Margarita Stolbizer), y otros espacios.

4. Se polarizan dos mensajes. Confrontación de un sector más radicalizado versus diálogo y consenso. El «Sí se puede» y el «Vamos juntos» se vuelven a consolidar como «eslóganes» de cara a la campaña legislativa.

Aún hoy, fuentes oficiales decían desconocer (o se negaban a revelar, al menos hasta el mediodía), cuánta gente se movió ayerpara dejar un proclama combinada: apoyo al oficialismo, defensa de la democracia y (¿sobre todo?) un deseo de «no vuelvan más», dedicado al kirchnerismo. Pero más allá de cantidad, Macri se alivia con la calidad del aire que obtuvo mientras otros sectores duros buscaban ahogarlo.

Fuente Clarin